El Meme de las Tenencias
"Tengo tengo tengo tú no tienes nada tengo tres ovejas en una cabaña una me da leche otra me da nata y otra mantequilla para la semana" Este me parece un meme muy bonito.
Esta vez la que me ha puesto a trabajar ha sido Curarme-de-ti, una persona encantadora, pura sensibilidad al escribir, arte para repartir y una mirada de ojos grises por la que luchar día a día. ¡Gracias, guapa!
Allá vamos...
Tengo...
Los recuerdos de una infancia muy muy feliz, la isla de margarita -donde nací- grabada en las retinas y el cariño de los familiares y amigos que dejé cuando me vine a Canarias.
Un marido, amante, amigo, padre de mi hijo, compañero de viajes en esta vida y espero que en la próxima, que siempre está allí, que me soporta, que me ayuda, que me apoya... que me quiere.
Un hijo que desde que se levanta hasta que se acuesta es pura energía, alegría, amor a manos llenas, besos, abrazos, mimos, cariños y algún que otro enfado sin importancia que acaba siempre en un beso sonoro y un abrazo apretado.
Un padre, que incluso después de rehacer su vida, sigue "llorando" conmigo a mi querida madre.
Un grupo de seres humanos, mis amigos que son los hermanos que, como hija única, no tuve
Un año, el 2000, que fue alegría y tristeza a la par, la felicidad de abrazar por fin a mi niño y ver su linda carita y la inmensa pena de despedir, dos meses después, a mi mejor y más querida amiga, mi madre.
El recuerdo de mi primer amor, ese amor infantil y nunca confesado al niño moreno de blanca sonrisa y lunar en la mejilla, el amigo de mi amiga Carolina.
Un trabajo, al que asisto cada día con ganas, en el que jefes y compañeros no olvidan que soy un ser humano.
El folklore canario que me llena de satisfacción y me permite conocer gentes y lugares.
Una casa que si Dios quiere terminaremos de pagar en enero del 2009, entre cuyas paredes guardamos celosamente nuestro hogar.
Un montón de álbumes llenos de fotos que refrescan mis recuerdos.
Una colección de postales y otra de almanaques de bolsillo.
Unos cuadernos con las recetas de cocina de mi madre, de su puño y letra.
Tres cartas que -en cuanto aprendí a escribir- le mandé a la cigüeña, cuando aún creía que los niños venían de París.
Un oso de peluche que me trajo mi padre de Italia cuando, por primera vez, tuvo que separarse de mi, para ir al entierro de su padre. Yo tenía 3 años.
Los dientitos que mi hijo dejó al Ratoncito Pérez bajo la almohada, la primera carta que escribió de su puño y letra a los Reyes Magos, una caja con dibujos y trabajos escolares suyos... ayudándole a recopilar sus tenencias.
Sé que se me quedan muchas en el tintero, pero una cosa es que me conozcan un poco más y otra aburrirles.
Y colorín colorado, este meme se ha terminado.










bruxana dijo
Hola Lebiram:))
Qué bonito inventario!!!!
Y qué gracia lo de las cartas a la cigüeña: ¿dónde pensabas mandárselas, a París? Qué ocurrencias y qué sentido de la lógica tan peculiar tienen los niños...;)
Seguro que a tu niño le encantará que un día le des sus dientecitos y sus cartas a los Reyes. A mí me habría gustado conservar alguno de los míos (me consta que los guardaba... bueno, que guardé alguno, de los primeros. En una cajita/joyero... que en una de esas limpiezas que hace mi madre fue a la basura con todo el contenido y sin preguntar a nadie. Los demás ya los tiraba al inodoro cuando se caian. Y es que creo que en el Ratón Pérez no creí nunca..., y eso que es el único personaje autóctono del folklore madrileño que está documentado como tal...;) )
Insisto: precioso inventario.
Un beso grande:))
8 Julio 2008 | 03:03 PM